‘Estad firmes’ -Nick Vujicic- ‘Jesús no quiere víctimas silenciosas’

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 Nick Vujicic, conocido cristiano evangélico que nació sin brazos ni piernas, publica su nuevo libro “Stand Strong” (“Estad firmes”): puedes superar el bullying (y otras cosas que te tumban en la vida).

Nick Vujicic, un evangelista cristiano que nació sin brazos ni piernas ha inspirado a millones de personas en todo el mundo con su historia de fe y valor. Ahora a través de un nuevo libro -“Estad firmes”- habla a millones de adolescentes estadounidenses y de todo el mundo para afrontar el bullying.

«Esto está escrito específicamente para adolescentes en su lenguaje. Me es muy especial el posicionarme contra los mensajes de intimidación,» declaró Vujicic dijo a The Christian Post.

“Estad firmes” es su tercer libro (tras “Sin límites” e “Imparable”). La pasión de Vujicic por este tema surge de sus propias experiencias debido a haber sufrido el rechazo y la burla por haber nacido sin brazos ni piernas, una enfermedad llamada síndrome de tetra-amelia. El ahora predicador del Evangelio, hijo de misioneros evangélicos y nacido en Australia, a menudo ha dado testimonio de su lucha con la depresión y el deseo de suicidarse a los 10 años debido a su discapacidad y ser blanco de los “matones” del colegio.

Poe ello Vujicic se identifica con sus lectores adolescentes y a la vez les aporta su experiencia de cómo superar el bullying y otros problemas que “tumban” a los adolescentes. Les enseña en el libro cómo construir un «sistema de defensa» que no sólo apoye su autoestima, sino que les mantenga firmes en sus valores como cristianos desarrollando una base espiritual para su vida, entre otras cosas.

FE Y ESPERANZA
Vujicic explica que no podemos depender de “lo que otros piensan de ti, o lo popular que eres”. Y también opina que aunque Jesús enseña en la Biblia a «poner la otra mejilla» y perdonar a los demás «70 veces siete.» Ciertamente, concluye, “Él no está hablando de ser una víctima silenciosa”.

El propio Jesús, dice, cuando Jesús fue abofeteado ante Herodes respondió: «Dime lo que he hecho mal.» Y eso es lo que he utilizado en mi vida para estar realmente a mis matones: «¿Qué te pasa ¿Por qué estás metiendo conmigo ¿Qué he hecho mal?».

A veces esto supone tener la humildad de admitir que nos están haciendo daño, y el riesgo de que no siempre el agresor va a dejar de serlo. “En términos generales, en nuestros estudios, el tres por ciento de los estudiantes [en una escuela] son matones y sólo debes elegir el 10-15 personas al día. De los 20.000 estudiantes que hay en Hawai el 12,8% de los adolescentes ya han intentado suicidarse. Y en las encuestas que hemos hecho, un tercio de la de los suicidios es a causa del bullying en la escuela”.

La fe en Dios es lo que le ayudó a superar la intimidación y hacer frente a los desafíos que enfrentó y enfrenta. “Si alguien es víctima del bullying, no estás solo, no te rindas, no te preocupes por lo que otros dicen, intenta ponerte de pie por tí mismo. Y ora por esas personas que te agreden. Ellos tienen problemas consigo mismo”.

LO ESPIRITUAL Y LO REAL
Pero ¿cómo se puede aceptar este mensaje cuando los que lo reciben que no comparten su fe?, le preguntan a Vujicic. “Depende de dónde y con quién estoy, pero siempre hablo de fe, amor y esperanza. La mayor esperanza es saber que voy a vivir eternamente con Dios, y que mis brazos y mis piernas están allá arriba (en el cielo). Tengo un par de zapatos en mi armario por si Él un día hace un milagro en mi vida, igual que he visto a personas ciegas ver, y a sordos volver a oir, incluso a cojos caminar de nuevo. Pero de lo que estoy seguro es que, incluso si Dios no me da unos brazos y piernas nuevos aquí en la Tierra, no me son indispensables. Yo no necesito un cuerpo físico perfecto y sano”.

El tremendo testimonio de Vujicic le ha hecho profundizar en lo transitorio y lo esencial de la vida. “Si no muero de cáncer, voy a morir en un accidente automovilístico. Y si no muero en un accidente de coche, será de alguna otra forma. De cualquier manera. Lo importante es que soy un ciudadano del cielo que estoy aquí de paso. Y esa es la razón por la que tengo una actitud positiva ante la vida. Estoy sano porque tengo paz, propósito, el perdón de mis errores. Sé que no todos los caminos conducen al cielo, porque lo bueno es bueno y lo malo es malo. Por eso Jesús dijo: «Yo soy el camino la verdad y la vida.»

Ahora bien, ¿significa eso que no sufre? “En absoluto, todavía lloro. Todavía tengo mis altibajos. Pero con fe, me afirmo en las promesas de Dios, sabiendo que puedo estar firme y fuerte en la verdad. La verdad de que no soy un error de la Naturaleza, sino que soy hecho a imagen de Dios y por ello soy una creación admirable. La verdad de que toda persona es valiosa en sí misma”.

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