Miles de evangélicos exigen en Chiapas el fin de la persecución

marcha en chiapa

Decenas de familias han sido expulsadas de sus hogares a causa de su fe evangélica. Se piden soluciones al gobierno estatal.

Los evangélicos quieren que se garantice su seguridad y poder volver a sus hogares. / Voz de los Mártires

 

Unos tres mil evangélicos marcharon por calles de Tuxtla Gutiérrez, ciudad del estado de Chiapas, pidiendo la intervención del gobierno de Manuel Velasco Coello en el conflicto social que se vive en Chiapas a causa de la intolerancia religiosa.

Los manifestantes actuaban de forma solidaria con cincuenta familias que desde hace 25 días viven frente al Palacio del Gobierno, de forma pacífica, esperando que se de una solución a su problema.

Tras la marcha, advirtieron que si no se atiende el tema de los desplazados, esta misma semana iniciarán una huelga de hambre.

 

PIDEN MEDIACIÓN DEL GOBIERNO ESTATAL

El representante de la Confraternidad de Pastores de Chiapas, José Luis Ovando Núñez, señaló que después de varios años de sufrir la expulsión de sus comunidades, el pueblo evangélico decidió salir a las calles para exigir al gobierno estatal que promueva el diálogo y el pronto retorno.

“Salimos a las calles todos para decir (a esas familias) que no están solos, que somos una sola familia y que vamos a apoyarlos en su reclamo ante el gobierno”, precisó.

Ovando Núñez indicó que en Chiapas se tiene un recuento de más de 1.400 personas de 86 familias, las cuales han salido de sus comunidades de manera forzada, principalmente de los Altos y la región Fronteriza.

 

CATÓLICOS TRADICIONALISTAS DETRÁS DE LAS EXPULSIONES

Expuso que cada día se viola en el estado el derecho de profesar la fe religiosa con libertad, como lo protege la Carta Magna en México, sin que las autoridades intervengan para poner fin a esa intolerancia.

Y aseguró que los católicos tradicionalistas son los principales expulsores de los evangélicos en Las Margaritas, Huixtán, Chiapa de Corzo, Comitán, Venustiano Carranza, entre otros municipios.

Además dieron a conocer que en diversas ocasiones han dialogado con el gobierno estatal, pero no se ha resuelto de fondo la conflictividad por la intolerancia religiosa que se vive en Chiapas.

Subrayaron que desde hace 25 días alrededor de 50 familias ocupan las afueras del palacio de Gobierno de forma pacífica, pero hasta ahora sus demandas no han sido escuchadas.

Alertaron, asimismo, que las condiciones políticas y sociales están dadas para que se desate otra agresión como la ocurrida en Acteal en diciembre de 1997.

Finamente, advirtieron que si el gobierno no interviene se verán en la necesidad de emprender una huelga de hambre para ser escuchados.

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